lunes, 27 de junio de 2016

Un hombre de edad se quejaba ante un amigo que había ido a verlo de lo desaliñada y poco cuidadosa que era una vecina suya. «¡Tendrías que ver cómo lleva de sucios a los niños... y cómo tiene la casa! Es una auténtica desgracia tener que vivir con semejante vecindario... Echa una mirada a la ropa que tiene tendida en el patio: fíjate en las manchas negras que tienen esas sábanas y esas toallas.» 
El amigo se acercó a la ventana, miró hacia fuera y dijo «A mí me parece que esa ropa está perfectamente limpia, querido amigo. Lo que tiene manchas son tus cristales.» 

(Hay personas que necesitan tener o ver problemas en los para tener tema de conversación y sentirse satisfecho)


No hay comentarios.:

Publicar un comentario