martes, 5 de julio de 2016

El Corazón de Dios.

Toda forma viva es energía en constante cambio que se manifiesta en la materia y fluye siempre hacia algo capaz de mayor expresión, desarrollo y revelación del mundo espiritual. El hombre verdadero ha sido creado para contribuir a la evolución de todas las formas vivas y favorecer su capacidad para revelar de modo más perfecto la verdad que se encuentra en el corazón de Dios. A través de este hombre especial se expresa la esencia de todos los seres creados, pero su voz es la del Gran Espíritu, que dice:
"Yo aparezco en la tierra, en el mar, en el aire, en la luz de las estrellas y en el Sol. Aparezco en las montañas y en la lluvia que refresca el desierto. Soy la piedra y la estrella. Soy pájaro y pez, mar y cielo. Eternamente Uno en Todo, me desdoblo, me multiplico, me refracto como un rayo de luz a través del prisma de múltiples gotas de agua, perlas suspendidas en la más alta esfera de la Tierra. Resplandeciente, vengo a conmover la superficie del mundo material con un vibrante coro multicolor de hombres y mujeres luminosos, creados para dotar, a esa danza sagrada de las formas atómicas… de orden, belleza, gracia y amor".

Del texto: La vuelta de las tribus pájaro, Ken Carey

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